Más conocida por todos como “Oma”. Mi abuela, argentina pero hija de alemanes y casada con Werner, alemán también. Ambos se encargaron de seguir transmitiendo la cultura, el idioma, tradiciones y costumbres.
Oma me transmitió, sin saberlo, el valor que tiene el compartir. Cierro los ojos y me vienen millones de recuerdos. Ella preparaba teteras llenas de té y nos cortaba el pan en cuadraditos.¡¡En todo había tanto amor!!
Oma jugó con nosotros al memory, a las cartas, a las escondidas, jugó, jugó y jugó con los nietos toda su vida. No sé si era una Oma de cuento, pero fue la mejor Oma que nosotros pudimos tener. En reconocimiento a los encuentros compartidos con ella, surge “Guillermina”. Una taza pensada para acompañar los encuentros entre amigos y familia. Vos ponés tu casa, “Guillermina” es la anfitriona.